domingo 19 de abril de 2009
miércoles 15 de abril de 2009
Garganta Profunda
Una de las cosas más dificiles de aprender (cuando no has nacido con ese don) es la paciencia. Y, dentro de eso, saber diferenciar las batallas inútiles de las que no lo son, o quizás, la manera de afrontarlas: con paciencia, esperando a que las lentejas se vayan cociendo solas... o encima de la olla dándole caña al fuego para que al final te despistes un segundo y se quemen...
En fín. Todavía no he desaparecido, lo que ocurre es que desde que he entrado en la treintena, mi garganta me ha dejado fuera de combate tres veces. Y la convalecencia se cuenta por semanas... No somos nadie.
ENIGMA - Gravity Of Love
En fín. Todavía no he desaparecido, lo que ocurre es que desde que he entrado en la treintena, mi garganta me ha dejado fuera de combate tres veces. Y la convalecencia se cuenta por semanas... No somos nadie.
ENIGMA - Gravity Of Love
jueves 26 de marzo de 2009
martes 24 de marzo de 2009
lunes 23 de marzo de 2009
domingo 22 de marzo de 2009
viernes 20 de marzo de 2009
Era una Mañana y Abril Sonreía
Pregunté a la tarde de abril que moría:
—¿Al fin la alegría se acerca a mi casa?
La tarde de abril sonriò: —La alegría
pasò por tu puerta-y luego, sombría—:
Pasò por tu puerta. Dos veces no pasa.
Antonio Machado (fracmento)
jueves 19 de marzo de 2009
miércoles 18 de marzo de 2009
El Español que Salvó la Grand Platz
Desde hace algo más de un año me siento unido a Bélgica y, en particular, a Bruselas. Hasta ese momento le prestaba una atención puramente política debido a sus problemas nacionalistas y el consiguiente desequilibrio estatal entre tanto cazurro, más las influencias –intuyo que no siempre estabilizadoras precisamente- de sus grandes vecinos…
Pero, en un momento dado, me relacionó directamente a ese país y a esa ciudad una sensación de pérdida. En realidad nunca fue tal, pero aquello resultó para mi una prueba de algo para lo que no estaba maduro y que tuve que aprender a la fuerza después de muchas meteduras de pata… muchas.
Durante aquella experiencia, que duró más o menos ocho meses, tuve la ocasión de visitar Bruselas. Fue la primera vez que salí de las fronteras patrias. La ciudad me encantó y dejó en mi una huella que hoy puedo calificar de profunda, en parte por la capital en sí, y en parte por aquellas vivencias personales a las que estará siempre unida. Quizás en otra ocasión escriba sobre aquellos días.
Pero estas líneas tenían otro motivo. Ayer, al recibir una Alerta de Google sobre temas belgas a la que me suscribí hace ya un tiempo, me enteré de que una de las cosas más espectaculares que pude disfrutar en aquella ciudad, la Grand Platz, absolutamente impresionante, fue salvada en buena parte por un ciudadano español de un más que seguro bombardeo alemán durante la Segunda Guerra Mundial.
Se trata del asturiano Graciano Canteli, Canciller de la Embajada de España en Bélgica, que utilizó sus influencia en el Reich para evitar el bombardeo de la capital. Pero eso no fue todo, también ayudó a exiliados españoles republicanos acabada la Guerra Civil, y tuvo un papel siempre destacado en la atención a toda la colonia española durante aquellos difíciles años. Vamos, que por encima de ideas políticas, se comportó como una persona, como un español, sin hacer diferencias. Un ejemplo.
No había oído hablar de este episodio, como de tantos otros de los que se va enterando uno, y la verdad es que es de película. Se da la circunstancia de que en dicha plaza existe una placa (la recuerdo bien) rememorando la escabechina española por aquellos lares en tiempos de Felipe II… No digo que con la salvación de la Grand Platz hayamos pagado ciertas deudas… pero en fin, algo de cuartelillo histórico podrán darnos los ciudadanos de Bruselas.
Bueno, esta cuestión me hizo, pues, rememorar muchas cosas ayer y hoy. Me he alegrado como español de que un compatriota realizase ese gran trabajo.
Espero tener la ocasión de volver pronto a esa ciudad... que guarda un trozo de mi corazón… de mi historia.
Aquella noche no había tanta gente... ¿verdad?
Documentación:
El asturiano que salvó la Grand Platz
Graciano Canteli Rodríguez
Historias de guerra
Pero, en un momento dado, me relacionó directamente a ese país y a esa ciudad una sensación de pérdida. En realidad nunca fue tal, pero aquello resultó para mi una prueba de algo para lo que no estaba maduro y que tuve que aprender a la fuerza después de muchas meteduras de pata… muchas.
Durante aquella experiencia, que duró más o menos ocho meses, tuve la ocasión de visitar Bruselas. Fue la primera vez que salí de las fronteras patrias. La ciudad me encantó y dejó en mi una huella que hoy puedo calificar de profunda, en parte por la capital en sí, y en parte por aquellas vivencias personales a las que estará siempre unida. Quizás en otra ocasión escriba sobre aquellos días.
Pero estas líneas tenían otro motivo. Ayer, al recibir una Alerta de Google sobre temas belgas a la que me suscribí hace ya un tiempo, me enteré de que una de las cosas más espectaculares que pude disfrutar en aquella ciudad, la Grand Platz, absolutamente impresionante, fue salvada en buena parte por un ciudadano español de un más que seguro bombardeo alemán durante la Segunda Guerra Mundial.
Se trata del asturiano Graciano Canteli, Canciller de la Embajada de España en Bélgica, que utilizó sus influencia en el Reich para evitar el bombardeo de la capital. Pero eso no fue todo, también ayudó a exiliados españoles republicanos acabada la Guerra Civil, y tuvo un papel siempre destacado en la atención a toda la colonia española durante aquellos difíciles años. Vamos, que por encima de ideas políticas, se comportó como una persona, como un español, sin hacer diferencias. Un ejemplo.
No había oído hablar de este episodio, como de tantos otros de los que se va enterando uno, y la verdad es que es de película. Se da la circunstancia de que en dicha plaza existe una placa (la recuerdo bien) rememorando la escabechina española por aquellos lares en tiempos de Felipe II… No digo que con la salvación de la Grand Platz hayamos pagado ciertas deudas… pero en fin, algo de cuartelillo histórico podrán darnos los ciudadanos de Bruselas.Bueno, esta cuestión me hizo, pues, rememorar muchas cosas ayer y hoy. Me he alegrado como español de que un compatriota realizase ese gran trabajo.
Espero tener la ocasión de volver pronto a esa ciudad... que guarda un trozo de mi corazón… de mi historia.
Aquella noche no había tanta gente... ¿verdad?
Documentación:
El asturiano que salvó la Grand Platz
Graciano Canteli Rodríguez
Historias de guerra
Etiquetas:
Comunidad Humana,
Recuerdos,
Viajes
martes 17 de marzo de 2009
Decálogo (como mínimo)
Decálogo de un reciente treintañero, en paro, independizado, socialmente inadaptado, de vuelta de una crisis personal, entrando en una crisis mundial, endeudado, en un país de la Champions League
I
Utilizar el gel y el champú necesarios por primera vez en la vida... o acabar siendo ecológicos
II
Llenar la despensa (es un decir) para el mes con 50 euros (y si es con menos, mejor)... o llegar a tu peso ideal
Llenar la despensa (es un decir) para el mes con 50 euros (y si es con menos, mejor)... o llegar a tu peso ideal
III
Un ordenador portátil... o la inversión de tu vida gracias a la última y añorada paga de verano antes de cumplir un año en tu trabajo y que prescindiesen de tus servicios
Un ordenador portátil... o la inversión de tu vida gracias a la última y añorada paga de verano antes de cumplir un año en tu trabajo y que prescindiesen de tus servicios
IV
Sacar dinero extra... o la utilidad de los libros que te compraste por impulso, nunca leíste, y ahora, además, no te interesan un pimiento
Sacar dinero extra... o la utilidad de los libros que te compraste por impulso, nunca leíste, y ahora, además, no te interesan un pimiento
V
Uno o dos buenos platos de comida una vez a la semana... o la suerte de tener abuela.
Uno o dos buenos platos de comida una vez a la semana... o la suerte de tener abuela.
VI
Ser educado, atento y simpático... o lo que alimenta el amor hacia el ser humano en general... Este sí, gratis.
Ser educado, atento y simpático... o lo que alimenta el amor hacia el ser humano en general... Este sí, gratis.
VII
El sol cada mañana... o energía gratuita casi a diário
El sol cada mañana... o energía gratuita casi a diário
VIII
Vivir en un piso más grande que la media, en pleno centro y habitación con balcón incluido (que ya la quisieran algunos matrimonios)... o las virtudes de compartir vivienda
Vivir en un piso más grande que la media, en pleno centro y habitación con balcón incluido (que ya la quisieran algunos matrimonios)... o las virtudes de compartir vivienda
IX
Ser realmente consciente (de vez en cuando) de lo que importan las cosas... o la suerte de que te guste la lectura en general y la filosofía en particular
Ser realmente consciente (de vez en cuando) de lo que importan las cosas... o la suerte de que te guste la lectura en general y la filosofía en particular
X
Seguir las instrucciones de lavado... o cómo te dura el detergente y el suavizante ¡más de un mes! y, una vez más, ser ecológico
Seguir las instrucciones de lavado... o cómo te dura el detergente y el suavizante ¡más de un mes! y, una vez más, ser ecológico
XI
(Sí, ya sé que he dicho “decálogo”)
(Sí, ya sé que he dicho “decálogo”)
El sentido del humor... o la costosa clave de la supervivencia con momentos de felicidad
"La humanidad, partiendo de la nada y con su sólo esfuerzo, ha llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria."
Groucho Marx
El más grande...
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